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2 de noviembre de 2007

Camile Claudel

(1864-1943)

En la historia del arte, la ciencia, la literatura y la política, muchas mujeres han sido opacadas por los hombres que han sido sus parejas en vida, lo cual justifica plenamente el dicho que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. Tal vez uno de los casos más emblemáticos es la relación artística y sentimental que tuvieron Auguste Rodin y Camille Claudel.

Camille Claudel (Villeneuve, 1864 - Montdevergues, 1943). Escultora francesa, hermana del poeta, dramaturgo y diplomático francés Paul Claudel.

Desde su infancia Camille fue diferente: por su cojera, su extraordinaria belleza y por su carácter. Era una apasionada de la escultura, empezó a esculpir y modelar por su cuenta, sin maestros ni antecedentes familiares; jugaba con el barro y esculpía a las personas que la rodeaban. Llegó a París en 1883 para perfeccionar su arte, e ingresa en la academia Colarussi, uno de los pocos centros que admitía a mujeres.

Después de un tiempo de asistir a la academia, Camille se unió a otras mujeres escultoras que recibían clases particulares con Boucher, hasta que éste se marcha a Italia y Auguste Rodin hereda el taller. Al año siguiente empieza a trabajar en su taller. Camille se enamora perdidamente de él, posa para él y colabora en la realización de las figuras de la monumental Las Puertas del Infierno. Rodin tenía entonces 43 años y Camille 19.
Su obra, a pesar de ser muy cercana a la de su maestro, tiene su toque personal y femenino, sin ser nunca una copia. Aparte de ser una de sus principales colaboradoras, fue también su amante y compañera durante años, su modelo y su musa, inspirando obras como la Danaïde (en la imagen) o Fugit Amor. Se produce entre ambos un clima de colaboración y enfrentamiento que enriquece la labor mutua. A pesar de la pasión, la relación entre Rodin y Camille es complicada, conflictiva y con continuas interrupciones y crisis.

Frecuentan juntos los ambientes artísticos y culturales más importantes del París de la época y pasan juntos largos períodos fuera de la ciudad, pero Rodin está unido sentimentalmente a otra mujer, Rose Beuret, a quien no tiene intención de abandonar para casarse con Camille, por lo que quedó relegada para siempre al oscuro lugar de amante. Nunca vivieron juntos. Camille se quedó embarazada varias veces, pero no se sabe si llegó a dar a luz y entregó a los niños en adopción o si prefirió abortar.

Entre 1885 y 1892 existe una comunicación muy fructífera entre ellos. Son los mejores años de su amor. El talento de la joven escultora crece de la mano de Rodin, que vive también su más excelso momento artístico. Camille deja definitivamente en este tiempo el Academicismo de la época de Boucher para adaptar una expresión más cálida y naturalista. En palabras del propio Rodin: "Le he enseñado dónde encontrar el oro, pero todo el oro que encuentra le pertenece a ella exclusivamente"

La joven continuó viviendo en casa de sus padres hasta 1888, año en que su madre se entera de la "pecaminosa relación" que mantiene su hija con el escultor y la expulsa de su casa. Se muda a un lugar cercano a la casa de Rodin, y él se encarga de pagar el alquiler y sus gastos.
Tras 15 años juntos, en 1893, rompe su relación con el escultor, que dejó una huella imborrable en su obra pero, sobre todo, en su vida emocional. Camille entonces tenía 29 años, era consciente de que él nunca abandonaría a su esposa y le aplastaba la sombra del maestro. No dejó de trabajar con él y, a pesar de la ruptura, le ayudaba a esculpir sus propias obras. Ella funcionaba como su modelo y su musa, él era su guía y maestro. Ante esto el talento indiscutible de Camille se vio opacado por la gran sombra de Rodin.
Ésta situación será la inspiración de una de las obras más importantes de Camille: L'Age Mur (en la imagen), en la que vemos a Camille, arrodillada y suplicante, dirigiendo sus manos hacia el Rodin, quien le da la espalda mientras una mujer medio ángel medio bruja (que representa a Rose Beuret) se lo lleva.
A partir de este momento se buscó su propio estudio, por lo que fue emprobeciéndose progresivamente hasta rozar la miseria.
Entra en su vida Claude Debussy pero también él está unido a otra mujer.
Mientras, sus obras alcanzan cierto éxito y aparecen con frecuencia artículos sobre ella en las revistas de arte.
En esta época de crisis emocional, Camille se encierra en su taller y se aleja del mundo. En diciembre de 1905, realiza su última gran exposición.
Lo tenía todo para triunfar: talento, inteligencia, coraje y belleza. Pero las circunstancias la fueran deshaciendo. Los culpables más importantes de su desgracia fueron su hermano, Paul, el escritor, y su amante, Auguste Rodin. Mientras ellos conquistaban el éxito, ella se iba hundiendo silenciosamente en las tinieblas. En esta foto Camille solo tenía 35 años, pero se la ve gorda y envejecida tras su ruptura con Rodin.
A partir de ahí, sufrirá crisis nerviosas que se agudizarán cada vez más y comenzará a destruir sus obras a martillazos una vez que las terminaba para que nadie se las apropiara. Sufre manías persecutorias y vuelca contra Rodin su psicosis paranoica.
No tendrá apoyo familiar ya que su madre y su hermana siguen siendo hostiles a su forma de vida y su hermano Paúl está lejos. No salía de su cuarto y su situación económica se encrudeció. Se volvió paranoica e insistía en que Rodin la quería destruir y que la perseguía.

El 3 de marzo de 1913 muere su padre, el único que apoyó su carrera artística, y el 10 de marzo por orden de su madre dos enfermeros irrumpen en su casa, la encuentran agazapada en la penumbra, rodeada de fragmentos de obras rotas, y la internan a la fuerza en un manicomio, donde estuvo durante 30 años. Su madre se mantuvo firme en su decisión de no dejarla salir y prohibir visitas y cartas de cualquiera que no fuera su hermano, negando incluso el consejo de médicos que le sugerían que intentara su reinserción en la familia. A pesar de su recuperación y sus lúcidos y desgarrados ruegos a su hermano Paúl, nunca saldrá. Encerrada pasará los últimos 30 años de su vida. Allí nadie conocía su profesión de escultora, pasó los últimos años en una inactividad absoluta.

Finalmente la soledad -ni siquiera su madre la visitó durante esos años- y su amor-odio por Rodin terminaron por matarla en 1943. Su cuerpo fue arrojado a una fosa común. Nunca se encontraron sus restos. En una de sus cartas a su hermano Paul le dice: "Ven a verme, amado hermano mío, dime que sí y no quede yo para siempre en esta nada con barrotes que es la prisión de locos, donde mi madre y todos ustedes me han confinado, por haber tratado de ser Camille y mujer, Camille y artista, Camille y amante y libre."

El talento de Camille Claudel fue mucho más allá de ser la musa de una de las figuras más importantes de la escultura, fue una artista excelente, innovadora, posiblemente una de las figuras más destacadas de las últimas décadas del siglo.

Para saber más sobre Camille Claudel:
Hay una película llamada "La pasión de Camille Claudel (Camille Claudel)" , dirigida por Bruno Nuytten protagonizada por Isabel Adjani y Gerard Depardieu como Rodin.

Y ahora, para las que váis a Madrid con frecuencia, se va a inaugurar una exposición sobre su obra en la Fundación Cultural Mafre Vida (Avenida General Perón, 40 D, 1º 28020 Madrid), que estará abierta del 06/09/2007 - 13/01/2008. ¡Buena excusa para coger el AVE!!!