Queridas conspiradoras:
He descubierto otro caso muy pero que muy particular, cuya protagonista era también socia del Lyceum. Ella se llamaba Hildegart Leocadia Georgina Hermenegilda María del Pilar Rodríguez Carballeira, pero la llamaban Hildegart ("jardín de sabiduría").
Pero antes de hablaros de Hildelgart os voy a presentar a su madre: Aurora Rodríguez Carballeira. Todas las madres tienen protagonismo en la vida de sus hijos, pero Aurora más todavía que el común de las madres.
Aurorita era hija de un abogado, y quedó marcada para siempre por uno de los múltiples casos de los que se ocupó su padre: una pareja mal avenida tenía una hija y querían separarse, pero ambos pretendían mantener a la niña consigo. La ley favorecía al marido, y la mujer, para no perder a la chica, decidió quedarse a su lado, aunque sentía una viva repulsión por él. Aquello influyó en Aurora de tal forma que decidió no casarse nunca.
La hermana de Aurora fue madre soltera, y dejó al niño en la casa familiar antes de marcharse a Madrid para rehacer su vida. Se hizo cargo del niño con fervor; lo educó y le enseñó a tocar el piano. A los pocos meses tocaba con soltura, superando a su tía y maestra. Se llamaba Pepito Arriola, y fue famosísimo en su momento, lo llamaban el "Mozart español", un niño prodigio que entusiasmó al mundo a principios de siglo.
Esto le hizo albergar la idea de tener un hijo propio; un hijo al que preparar para una gran tarea preconcebida. Quería realizar una “Reforma de la Humanidad” y conquistar la liberación de la mujer con un plan muy particular: educar a una mujer modelo, que continuaría con su labor criando a su vez a más hijos modelo, y así sucesivamente hasta crear una raza superior.
He descubierto otro caso muy pero que muy particular, cuya protagonista era también socia del Lyceum. Ella se llamaba Hildegart Leocadia Georgina Hermenegilda María del Pilar Rodríguez Carballeira, pero la llamaban Hildegart ("jardín de sabiduría").
Pero antes de hablaros de Hildelgart os voy a presentar a su madre: Aurora Rodríguez Carballeira. Todas las madres tienen protagonismo en la vida de sus hijos, pero Aurora más todavía que el común de las madres.
Aurorita era hija de un abogado, y quedó marcada para siempre por uno de los múltiples casos de los que se ocupó su padre: una pareja mal avenida tenía una hija y querían separarse, pero ambos pretendían mantener a la niña consigo. La ley favorecía al marido, y la mujer, para no perder a la chica, decidió quedarse a su lado, aunque sentía una viva repulsión por él. Aquello influyó en Aurora de tal forma que decidió no casarse nunca.
La hermana de Aurora fue madre soltera, y dejó al niño en la casa familiar antes de marcharse a Madrid para rehacer su vida. Se hizo cargo del niño con fervor; lo educó y le enseñó a tocar el piano. A los pocos meses tocaba con soltura, superando a su tía y maestra. Se llamaba Pepito Arriola, y fue famosísimo en su momento, lo llamaban el "Mozart español", un niño prodigio que entusiasmó al mundo a principios de siglo.
Esto le hizo albergar la idea de tener un hijo propio; un hijo al que preparar para una gran tarea preconcebida. Quería realizar una “Reforma de la Humanidad” y conquistar la liberación de la mujer con un plan muy particular: educar a una mujer modelo, que continuaría con su labor criando a su vez a más hijos modelo, y así sucesivamente hasta crear una raza superior.
Pero en su plan quería concebirla sin amor, pasión, ni placer, aunque, lógicamente, necesitaba la colaboración de un hombre que se aviniera a sus reglas. Tardó varios años en encontrar al candidato perfecto: sano, inteligente, sin prejuicios, que comprendiera la importancia de su megalómano proyecto y sobre todo que no tomase parte en su educación. "Se encontraron" más de veinte tardes, hasta que ella tuvo la seguridad de que se había quedado embarazada. Entonces se marchó sola a Madrid.
Dio a luz sin complicaciones, y tuvo la suerte de que, como deseaba, la criatura fuese niña. Desde el primer momento se volcó en su desarrollo físico y mental.
A los dos años Hildegart estaba más alta y desarrollada que todos los niños de su edad. El cultivo de su mente se convierte para Aurora en una obsesión. Su padre la visitaba de vez en cuando hasta los cuatro años, cuando Aurora comenzó a sospechar de su influencia y se lo prohibió.
A los 11 meses Hildegart ya andaba, a los 22 meses leía, a los tres años tocaba el piano, escribía a la perfección, y era mecanógrafa titulada por la casa Underwood. Concebida como experiencia científica, se dedica al estudio constante, con dos temas prioritarios: la filosofía racionalista y todo lo relacionado con el sexo. Su madre piensa que es la única forma de que no caiga en la trampa que esteriliza el talento de muchas mujeres. Por supuesto en el plan de Aurora no entraban los juegos “yo no tuve infancia, la infancia la necesité para estudiar” dijo años más tarde.
Dio a luz sin complicaciones, y tuvo la suerte de que, como deseaba, la criatura fuese niña. Desde el primer momento se volcó en su desarrollo físico y mental.
A los dos años Hildegart estaba más alta y desarrollada que todos los niños de su edad. El cultivo de su mente se convierte para Aurora en una obsesión. Su padre la visitaba de vez en cuando hasta los cuatro años, cuando Aurora comenzó a sospechar de su influencia y se lo prohibió.
A los 11 meses Hildegart ya andaba, a los 22 meses leía, a los tres años tocaba el piano, escribía a la perfección, y era mecanógrafa titulada por la casa Underwood. Concebida como experiencia científica, se dedica al estudio constante, con dos temas prioritarios: la filosofía racionalista y todo lo relacionado con el sexo. Su madre piensa que es la única forma de que no caiga en la trampa que esteriliza el talento de muchas mujeres. Por supuesto en el plan de Aurora no entraban los juegos “yo no tuve infancia, la infancia la necesité para estudiar” dijo años más tarde.
A los 13 años acaba el Bachillerato, a los 17 se licencia en Derecho y comienza la carrera de Medicina. Domina el francés, el inglés, el latín, traduce del alemán, portugués y el italiano. Fue una de las abogadas más jóvenes de España, y aunque la ley no le permitía ejercer, ella abrió su despacho.Su madre había previsto que Hildegart, a los 14 años, debía comenzar “su misión” de redimir a la mujer. En 1929 la apunta en las juventudes socialistas y empieza a publicar ensayos y artículos en los periódicos de contenido social. A pesar de su juventud, escribió trece libros, en los que defendía la igualdad de mujeres y hombres y, especialmente, la libertad sexual y reproductiva. También publicaba innumerables artículos en la prensa, como en "El Socialista", periódico fundado por Pablo Iglesias.
Era una de las personas más activas de su tiempo en el movimiento por la reforma sexual en la España, conectada con la vanguardia europea en ese tema. Al fundarse la Liga Española por la Reforma Sexual, presidida por el doctor Gregorio Marañón es escogida secretaria sin vacilaciones. Su monografía La Revolución Sexual vendió nada menos que 8.000 ejemplares sólo en Madrid, en la primera semana tras su publicación.
Mantuvo una extensa correspondencia con personalidades europeas de la época, entre ellas con H.G. Wells, a quien acompañó cuando visitó Madrid y que le propuso que se fuera a Londres como su secretaria, además de con la intención de que se separase de su madre y desarrollase su potencial. Esto dió lugar a las paranoicas conspiraciones que Aurora veía a su alrededor. Es su sombra en todo momento.
Varias de sus amigas del Lyceum, como Clara Campoamor y Matilde Huici, intentan razonar con Aurora, sin éxito, sobre la falta de libertad en la que vivía Hildegart.
Hildegart se hacía mayor, cada vez demandaba más autonomía y seguramente no le faltaban ganas de experimentar la intimidad sexual sobre la que tanto había escrito. La convivencia se hace cada vez más difícil. Hildegart intentó varias veces separarse de ella, a lo que Aurora respondía con amenazas de suicidio.
Aurora cree que su proyecto está en peligro, por lo que, sin importarle los sentimientos de su hija ni sus éxitos –su prestigio internacional, su brillante carrera política, que prosigue en el Partido Federal...–, decide matarla.
En una noche de junio de 1933, Aurora entra en la habitación de Hildegart. Comprueba que está dormida (cosa que consideraba de suma importancia) y le dispara tres tiros en la cabeza y uno en el corazón. Tenía 18 años. Hildegart era un producto elaborado por su madre, que programó cada detalle de su educación hasta formar una "muñeca de carne", tal y como ella misma reconoció.
Aunque en su tiempo aparecieron diferentes teorías, lo que parece más probable y coincide con el relato de su madre, es que el deterioro de la relación entre ambas era profundo, principalmente por el progreso de la paranoia de su madre. Cuando vio que su hija se separaba de su proyecto decidió que “como una gran artista que puede destruir su obra si le place, tras descubrir la más mínima imperfección, así hice con mi hija, a quien había plasmado y era mi obra… Mi hija, por buena, por espiritual, se merecía la muerte, elevarse. Volar” “Su muerte era gran parte de mi fracaso, el hundimiento de mis esfuerzos y mis anhelos”
Aurora Rodríguez fue condenada a 26 años, ocho meses y un día de prisión. Pero no cumplió su castigo: la mañana del 18 de julio de 1936 desapareció de la cárcel (se ignora si se fugó o la liberaron), y no volvió a saberse nada más de ella.
Existe una película del año 1977 −'Mi hija Hildegart'−, en la que Fernando Fernán Gómez retrata el drama de esta historia, con Amparo Soler Leal en el papel de Aurora.
Y un libro: MI QUERIDA HIJA HILDEGART: UNA HISTORIA QUE CONMOCIONÓ A LA ESPAÑA DE LA SEGUNDA REPÚBLICA de Carmen Domingo (ed. DESTINO 2008)
¿Qué? ¿es increíble la historia o no?
